Marruecos, Grecia y Turquía

07/11/2018 |

Marruecos, Grecia y Turquía


Si sos de los que les gusta viajar para conocer nuevas culturas, con tradiciones muy distintas a las que estamos acostumbrados; disfrutar de su gastronomía y dejarte atrapar por su mística especial, tenes que conocer Marruecos, Turquía y Grecia.

Así que, si estas buscando destinos no tradicionales para tus próximas vacaciones, o simplemente queres conocer un poco más sobre ellos, este artículo te va a interesar.

 

Marruecos

 

Visitar Marruecos implica vivir una experiencia cultural extraordinaria. Sabores, aromas y colores en las ciudades antiguas, ofrecen a los turistas la posibilidad de conocer su rica cultura milenaria. La influencia africana, árabe y mediterránea, que ha recibido a lo largo de la historia, ha llenado al país de atractivas tradiciones y costumbres que cautivan a los turistas.

 

Una de las mejores formas de conocer una ciudad es a través de su mercado. Las compras son uno de los principales atractivos de Marruecos, debido a la rica artesanía local que ofrece piezas excepcionales y únicas. Al pasear por los zocos (mercados), la variedad de colores en cada pieza artesanal, la gran cantidad de especias, el poder de persuasión de los astutos comerciantes y el tan tentador regateo, hacen prácticamente imposible que no quieras comprar algo allí. Sin darte cuenta, te perderás durante horas recorriéndolos.

 

Los mercados de Marrakech, presumen de ser los mejores del país y, por ello, la ciudad imperial es de las preferidas por los turistas. En pleno barrio medieval La Medina, en el centro de la ciudad, se encuentra la famosa plaza Djemaa el Fna. Allí, los encantadores de serpientes, malabaristas, músicos, magos y narradores de cuentos, acaparan toda la atención. Pero al caer la tarde, los distintos restaurantes abren sus puertas y la convierten en un verdadero centro gastronómico, donde se pueden disfrutar las especialidades gastronómicas típicas del país.

 

Hablar de Marruecos es sinónimo de aventuras por el desierto. En este punto, la joya es el pequeño pueblo de Merzouga. Ubicado en el desierto de Sahara (al sureste del país, cerca de la frontera con Argelia), es la puerta de entrada a las inmensas dunas de Erg Chebbi. Recorrerlas en camello, disfrutar de perfectos atardeceres entre las dunas doradas o pasar la noche en medio del desierto observado el cielo repleto de estrellas, son algunas de las experiencias que se pueden disfrutar en este lugar.

 

Pero en Marruecos también hay playas, y son maravillosas! Con costa en el Mediterráneo y en el Océano Atlántico, sus playas tienen asegurado el sello de calidad. Sus miles de kilómetros de costa se pueden dividir en dos tipos de playa. Por un lado, sobre la costa mediterránea, se encuentran las más cálidas y tranquilas. De Tánger a Saidia, el mar es dulce, las playas son íntimas y tranquilas, invitando a la relajación y el descanso. En esta costa, se pueden encontrar desde pueblitos de pescadores hasta los más importantes resorts del país. Por su parte, las playas del atlántico (desde Tánger a Essaouira), son las preferidas para los deportes acuáticos. Sus agitadas olas, las hacen perfectas para practicar kitesurf o windsurrf. Aquí, la playa de Mehdia (a 30 kilómetros de Rabat, la capital de Marruecos) es elegida año tras año por surfistas de todo el mundo debido a sus olas y su temperatura.  

 

Marruecos tiene mucho para ofrecer; recorrerlo es una experiencia que se podría disfrutar durante mil y una noches.

 

Turquía


Turquía tiene un rico patrimonio histórico, que se complementa con su belleza natural y su clima cálido. El Mediterráneo baña sus costas de color turquesa y le otorga unas magníficas playas. La combinación de todos estos elementos convierte a Turquía en uno de los destinos turísticos más populares del mundo.

 

Estambul es una de sus principales ciudades. Ubicada en Europa y en Asia, en el estrecho de Bósforo, refleja las influencias culturales de los distintos imperios que gobernaron la región. En ella se pueden encontrar la Basílica Santa Sofía, la famosa Mezquita del Sultán Ahmet (o Mezquita Azul) de la era otomana y el Puente de Gálata que cruza el estuario del Cuerno de Oro y conecta con la parte más moderna de la ciudad. Sin dudas, uno de los lugares más visitados de Estambul es El Gran Bazar. Situado en plena ciudad vieja, es conocido como el más grande y antiguo del mundo; tiene cerca de 4.000 tiendas concentradas en 64 calles. Es el lugar perfecto para comprar artesanías, especias, joyas, alfombras y ropa. Un paseo obligado en esta ciudad, donde tendrás que poner a prueba tu habilidad para regatear precios.

 

Capadocia es una de las mayores atracciones de Turquía. Ubicada en el centro del país, fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Es famosa por sus "chimeneas de hadas", las altas formaciones rocosas que se agrupan en el Valle de los Monjes y otras zonas. Por su formación geológica única en el mundo, es ideal para ver desde el aire. La posibilidad de ver su paisaje de origen volcánico en todo su esplendor hace tan típicos los paseos en globos aerostáticos al amanecer. Una aventura única para quienes lo realizan, pero también una postal hermosa para quienes lo ven desde la tierra.    

 

En la mitad occidental de Turquía, en el valle del Río Menderes, encontramos a Pamukkale (también conocida como el castillo de algodón), famosa por sus aguas termales. Allí, las terrazas de roca travertina blanca, forman hermosas piscinas de aguas ricas en minerales, que bajan por la montaña en forma de cascada gigante. Junto a esta maravilla natural, se encuentra Hierápolis, por lo que el paseo se puede combinar con un recorrido por los restos arqueológicos de la antigua ciudad helenística.

 

Con todos estos sitios deslumbrantes por recorrer, ¿Quién se puede resistir a unos días en Turquía?

 

Grecia